viernes, 19 de febrero de 2016

Muy pocas, muy malas, muy tarde.

   (Fuente fotográfica: www.economiapersonal.com.ar)


 La economía de Venezuela está colapsando. El país encabeza la lista mundial del "Índice de miseria económica" de Bloomberg el cual toma en cuenta una serie de indicadores económicos para su definición de miseria, y cada dos años publica una lista considerando a los países que cumplen con las características de un país económicamente miserable. Una inflación galopante y un alto desempleo están plagando el país, según datos del Banco Central de Venezuela la inflación venezolana llegó a 180,9 por ciento en 2015 (la más alta de toda la historia de nuestra nación) una de las tasas más altas del mundo, mientras que la economía se contrajo un 5,7 por ciento. 

Nicolás Maduro ha anunciado el primer aumento del precio de la gasolina en 20 años conjuntamente con una fuerte devaluación del bolívar, muy afectado por la caída de los precios del petróleo, que conforman el 95 por ciento de los ingresos del país. Una vez que los cambios entren en vigor, la gasolina de 95 octanos costará 6 bolívares por litro (un aumento de 6.085 por ciento), y la gasolina de 91 octanos costará 1 bolívar igualmente por litro (un aumento de 1.329 por ciento). Llenar el tanque de 38 litros de un coche pequeño con la gasolina más barata disponible costará alrededor de lo que cuesta una empanada y un café. Y ese, ese precisamente es el error.

La gasolina sigue estando subsidiada, y durante casi dos décadas, el gobierno de Venezuela ha vendido gasolina a su propia ciudadanía a pérdida. Una pérdida que ya no puede permitirse luego de la caída internacional de los precios del petróleo y demás vicisitudes de la enferma economía venezolana actual. Calcular el precio de la gasolina a un tipo de cambio inferior al Simadi al mismo tiempo que se aumenta el sueldo mínimo no es más que dejar a la economía es un estatus quo momentáneo, mientras se espera sentado a que el incremento de papel moneda en las calles haga que el precio de los pocos bienes que quedan vuelvan a dispararse y a su vez se produzca una devaluación aún más profunda del valor del bolívar con respecto al dólar, una devaluación que parece no estar en búsqueda de una verdadera sinceración del valor real del bolívar sino simplemente de la aplicación de un paño de agua tibia para aliviar la tensión social con un aumento salarial. El aumento del precio de la gasolina tampoco es suficiente para frenar y evitar que el contrabando de gasolina a Colombia y Guyana siga siendo un negocio lucrativo. Esta es una medida económica deficiente, hasta se podría argumentar que inútil, si no fuese por el hecho de que puede ser considerada útil si vemos como intención final el seguir hundiendo a Venezuela en un abismo económico del cual tardaremos décadas en salir, incluso si llega un gobierno que tome las medidas idóneas para ello.

 (Según datos de la Agencia Internacional de la Energía, Venezuela gastó más de 30 billones de dólares en subsidios energéticos, sólo en el año 2012.)

 Al referirnos a la devaluación de los diferentes tipos de cambio del bolívar-respecto al dólar la situación tampoco es para nada alentadora. Recordemos la telaraña de tipos de cambio que tenemos en Venezuela, empezando por la llamada "tasa preferencial" la cual se utiliza generalmente para pagar la importación de productos de primera necesidad, como alimentos y medicinas. Luego, existía un segundo tipo de cambio fijo, conocido como el Sicad, el cual se empleaba normalmente para vender dólares a las personas que planeaban un viaje al extranjero. Y finalmente existe una tasa oficial llamada Simadi, a la cual se le "permite flotar" en el mercado. Junto con el anuncio de la subida de la gasolina, Nicolás Maduro también reveló una "simplificación" inminente del sistema de tipos de cambio de manera que sólo la tasa preferencial y el dólar Simadi se mantengan vigentes, eliminando así el dólar Sicad. También anunció una devaluación de la tasa preferencial de 6.3 a 10 bolívares por dólar, y dijo que al dólar Simadi se le permitiría su flotación iniciando con un valor de 202 bolívares por dólar. Maduro no mencionó el mercado negro, donde la tasa de cambio en el momento de la redacción de este articulo era de aproximadamente 1.045 bolívares por dólar. 

Sin embargo, no es seguro que lo anunciado por Nicolás Maduro como un tipo de cambio "flotante" en realidad se deje fluctuar en el mercado, o si como en tasas anteriores se convertirá efectivamente en otra tasa fija más. Fallando nuevamente en satisfacer y saciar la demanda de dólares en el mercado venezolano, debilitando aún más el valor del bolívar ante el dólar en el mercado negro e inflando el precio de los bienes en general. Según datos del Fondo Monetario Internacional debido a esta terrible situación la inflación en Venezuela podría ser de 720 por ciento durante el 2016, añadiéndole aún más tierra al foso de este desastre económico.

Venezuela está en riesgo de caer en default, incluso algunos economistas no se hacen la pregunta de si Venezuela va a entrar en default o no, sino cuando. Esto hace necesario que Venezuela pida ayuda internacional, la cuestión es, ¿A quién?, Venezuela podría pedir ayuda a China como un prestamista de último recurso, pero China ya tiene sus propios problemas. Venezuela tiene reservas de oro, pero están disminuyendo. Los derivados de crédito sugieren que hay una posibilidad del 76% de que Venezuela entre en default en los próximos 12 meses, esto según datos de Bloomberg. Todo esto aunado a triquiñuelas por parte de un gobierno para evitar que la Asamblea Nacional con mayoría opositora electa el diciembre pasado logre influir de manera directa en la economía del país.

 (Fuente fotográfica: www.panorama.com.ve)

 Ante esta precaria situación, la Mesa de la Unidad Democrática ha llegado con varias ideas para lograr la salida constitucional de Nicolás Maduro. El presidente de la Asamblea Nacional y Secretario General de Acción Democrática, el diputado Henry Ramos Allup afirmó que el camino más idóneo sería a través de una enmienda constitucional en la que se propondrán tres modificaciones a la Constitución para reducir los mandatos del Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. El Secretario General de Primero Justicia, Julio Borges ha dado su apoyo al referendum revocatorio propuesto por Henrique Capriles Radonski, considerando que a través del voto popular se puede lograr la destitución efectiva de las autoridades ejecutivas. Mientras que el partido Voluntad Popular, liderado por Leopoldo López tiene ya bastante tiempo utilizando la bandera de una Constituyente que logre "sanear" todos los cargos públicos para posteriormente convocar a unas elecciones limpias y transparentes. Sea cual sea la medida para la salida constitucional del gobierno de Nicolás Maduro, se puede observar con optimismo que la mayoría de los partidos de la MUD logren ver la necesidad de transición a otro gobierno para solucionar de manera real y efectiva la crisis socio-económica por la que atraviesa Venezuela.

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