sábado, 26 de diciembre de 2015

Opinión: Capriles vs Leopoldo - ¿Quién tiene la razón?

     (Fuente fotográfica: barometropolítico.com)


  Durante estos últimos días ha habido un contrapunteo bastante notable entre el gobernador del estado Miranda Henrique Capriles Radonski, el padre de Leopoldo López y el dirigente exiliado de Voluntad Popular Carlos Vecchio. Todo esto tuvo comienzo cuando Capriles afirmó que #LaSalida (un movimiento de protestas pacificas acaecidas durante el 2014) fue un error y aprovechó para criticar la postura política del encarcelado dirigente de Voluntad Popular Leopoldo López. A lo que no se hicieron esperar respuestas por parte de los individuos antes mencionados, tildando a Capriles de laxo y permisivo durante las pasadas elecciones presidenciales del 2013. Personalmente considero que las respuestas a Capriles nacieron de una gran indignación, y no es para menos, a continuación explicaré porqué.

A comienzos del 2014
#LaSalida fue la decisión correcta, todos los acontecimientos de ese año ayudaron a desenmascarar al gobierno y a su vez condujeron a que existiera una presión internacional sobre las pasadas elecciones parlamentarias del presente año, presión que arrinconó al chavismo y lo obligó no sólo a la aceptación de los resultados (al menos electoralmente), sino que incluso lo obligó a aceptar una Asamblea Nacional con una mayoría calificada compuesta de diferentes factores de la MUD. La cantidad de supervisión internacional que tiene el chavismo en estos momentos la tiene gracias a los abusos de derechos humanos que cometió durante las protestas.

Me parece poco plausible que la oposición hubiese alcanzado los mismos resultados en las pasadas elecciones parlamentarias sin las protestas del 2014, sin Leopoldo López, Antonio Ledezma, y los demás presos políticos en la cárcel. Sin que Lilian Tintori y Mitzy Capriles se hayan dedicado a viajar por el mundo exigiendo la liberación de dichos presos a la vez que le proporcionaban pruebas físicas a los gobiernos del talante autoritario y anti-democrático del Estado venezolano. #LaSalida le mostró el lado feo del chavismo al mundo, y eso fue un paso determinante en la lucha para buscar el rechazo internacional del régimen de Nicolás Maduro.

Ahora, no por eso Capriles está del todo equivocado. Es cierto que hay que construir una nueva mayoría, es cierto que el voto debe ser el mecanismo del venezolano para buscar un cambio real en la política del país. Sin embargo, la calle no puede ser satanizada, las protestas pacificas son un mecanismo de presión eficiente e históricamente demostrado, no sólo a nivel internacional, sino también en Venezuela y más específicamente durante las elecciones por la Reforma Constitucional del 2007, dónde la presión del movimiento estudiantil para que se reconocieran los resultados colaboró a que Hugo Chávez los aceptara aunque estos fuesen adversos a sus intereses.

Voluntad Popular, el partido político fundado por Leopoldo López aprendió no sólo a entender la importancia del voto, sino que se plegó a la MUD en contra de sus propios intereses (Voluntad Popular fue el partido político más votado en las primarias de la MUD junto a Primero Justicia, y sin embargo son tan sólo la cuarta fuerza política en la Asamblea Nacional recién electa, siendo superados por Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo en número de diputados.) accediendo a perder curules en la Asamblea en favor de tener una MUD cohesionada y estable que pudiera trazar metas políticas conjuntas para recuperar los Poderes Públicos y demás instituciones del Estado Venezolano.

¿Puede entonces Henrique Capriles entender la importancia de la calle y de las protestas pacificas del 2014?, al parecer aún no, y eso representa un peligro para la cohesión de la MUD. Pues pudiera significar que los factores con más simpatizantes dentro de la mesa se enfrenten entre sí, creando un espacio de conflicto dentro de la oposición que el chavismo pudiese aprovechar para recobrar la fuerza política que perdió durante su reciente derrota electoral. Si Leopoldo López y su partido lograron entender que lo más importante en estos momentos es mantener a una MUD unida, ¿Por qué Capriles no puede hacer lo mismo?, si lo que desea es usar esta coyuntura para volver a ganar protagonismo y posicionarse como el "líder" indiscutible de la oposición a costa de la crítica a su más cercano contendiente, dicha jugarreta pudiera pasar factura más adelante, y no sólo a su figura política, sino a toda la alianza opositora como bloque.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Análisis: Clima post-electoral en Venezuela

  La pasada victoria electoral del 6D de la Mesa de la Unidad Democrática sobre las fuerzas oficialistas del PSUV significó un nuevo aire para la oposición venezolana, marcando así un cambio evidente en su accionar político e incluso en su verbo y discurso. No es de extrañarse, pues tras más de quince años de dominación y hegemonía chavista finalmente la oposición logra el control sobre un Poder Público, La Asamblea Nacional. A eso podemos agregar la naturaleza aplastante de la victoria con la que se alcanzó la mayoría absoluta calificada (2/3 partes de todos los curules), la mayoría parlamentaria más importante y con la que se puede; reformar la Constitución, separar a diputados de su cargo, elegir a los rectores del Consejo Nacional Electoral, remover a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, y en caso de considerarse necesario, convocar una Asamblea Nacional Constituyente para destituir a todos los demás Poderes y reformar el gobierno de La República Bolivariana de Venezuela de forma total y completa. Es precisamente por este poder tan inmenso que posee la MUD en estos momentos que el clima post-electoral en nuestro país ha estado tan lleno de encontronazos entre el oficialismo y la oposición, entre la oposición y la oposición, y entre el oficialismo y el mismo oficialismo

El chavismo

 

 A leguas el movimiento político más negativamente afectado por los resultados del 6D, recordemos que la cúpula de poder del chavismo se extiende desde los militares pro-gobierno, pasando por los más altos burócratas "enchufados" en los Poderes Públicos y terminando en las milicias y bandas armadas (colectivos). Fuente fotográfica: Diario abc.



 

 El ex-presidente Chávez era experto en mantener al movimiento chavista unido como un todo, sin embargo Maduro no es tan hábil, y con esta sorprendente derrota electoral su liderazgo dentro del movimiento oficialista (ya bastante dañado por su pésimo manejo del país en el ámbito económico) se cae a pedazos de manera rápida y estrepitosa. Las declaraciones públicas realizadas por Nicolás Maduro tras la derrota de su partido de gobierno han sido vergonzosas además de peligrosas. Llamando reiteradas veces a "radicalizar" la revolución mientras afirma estar dispuesto a gobernar en una "unión cívico-militar." Tanto influyeron sus declaraciones que un grupo de chavistas radicales irrumpieron en una rueda de prensa de los ex-ministros Jorge Giordani y Héctor Navarro para agredirlos con improperios y acusarlos de "traidores" y "vende patrias." Existe entonces un quiebre evidente entre el chavismo crítico de Nicolás Maduro y aquellos que permanecen leales al "heredero de Chávez.", y es que la insistencia del actual presidente de seguir culpando a la "guerra económica" por los problemas de escasez y desabastecimiento, de la inflación galopante y la constante devaluación del bolívar en lugar de asumir la responsabilidad de su mala gestión le están ganando muchos detractores dentro del movimiento que él lidera. Maduro, además ha afirmado que "combatirá" todas las leyes y propuestas de la nueva Asamblea Nacional de mayoría opositora en lo que parece ser una especie de pataleta política en la que se niega a aceptar la voluntad democrática de la gran mayoría de los venezolanos ¿Tiene Nicolás Maduro la fuerza política suficiente para ir en contra de la Constitución y el deseo de cambio de más de 7 millones de venezolanos?, ¿Está dispuesto a erigirse como un dictador al mejor estilo del siglo XX y disolver la Asamblea Nacional?, ¿Apoyaría un chavismo dividido a un líder ineficaz como Nicolás Maduro en su deseo de mantenerse en el poder por vías anti-democráticas?, son todas interrogantes válidas y que por ahora no tienen respuesta, lo que sí es seguro es que parece poco probable que el chavismo acepte sin más a un gobierno en dónde exista separación de poderes, las cúpulas de poder chavista saben muy bien que han incurrido en más de una década de corrupción desmedida, narco-tráfico y desfalco de fondos públicos, están conscientes de que cualquier investigación imparcial en su contra terminaría por llevarlos directamente a la cárcel. Diosdado Cabello está nervioso, igual que toda la élite del PSUV, amenazando a los ciudadanos que no votaron por ellos, quitándoles los regalos que les habían dado cual chantaje de primaria, y cometiendo aún más errores políticos que están erosionando todavía más el apoyo de su ya mermada base chavista. Es una situación que la oposición debe manejar con sumo cuidado, pues los perros tienden a morder cuando se sienten arrinconados.


La Mesa de la Unidad Democrática


 La MUD logró una inesperada y aplastante victoria sobre las fuerzas oficialistas en las pasadas elecciones. Al final, los trucos sucios electorales del partido de gobierno no fueron suficientes para evitar una avasallante victoria de la oposición, y el presidente, Nicolás Maduro, se vio obligado a reconocer la derrota poco después de la medianoche del 7 de diciembre. No obstante, quizás la MUD no es tan popular como posiblemente cree que es. Fuente fotográfica: Logo de campaña de la MUD.





  La Mesa de la Unidad Democrática nació como un proyecto de alternativa democrática al modelo hegemónico del chavismo oficialista. Cómo coalición comprende a la gran mayoría y a los más importantes partidos de oposición; Primero Justicia, Acción Democrática, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo, Alianza Bravo Pueblo y Avanzada Progresista. No es un secreto para nadie que estos partidos a duras penas comparten algo más allá de su rechazo al socialismo bolivariano y al chavismo como proyecto político. Han habido rencillas entre sus muchos líderes, y las sigue habiendo, sin embargo la campaña electoral rumbo a las parlamentarias fue la más organizada y correctamente coordinada en toda la historia electoral de la oposición venezolana. Una colaboración impecable entre sus diferentes facciones, un mensaje claro de cambio y solución de los problemas reales de los venezolanos hizo que su opción fuera atractiva, incluso para un grupo bastante numeroso de chavistas descontentos con el gobierno de Nicolás Maduro. Otra sorpresa es la forma en que la oposición ha manejado la victoria, se han concertado reuniones para discutir las futuras leyes que se pasarán en la Asamblea Nacional, han desmentido abiertamente a factores del gobierno que afirmaban que la oposición iba a eliminar misiones, y han empezado a hacer públicas y notorias sus propuestas para ir acabando con la hegemonía comunicacional del chavismo, haciendo de la Asamblea Nacional un espacio abierto a todos los medios de comunicación públicos y privados. Si bien es cierto que posterior al 6D muchos políticos de oposición han tenido declaraciones polémicas, algunas de ellas dirigidas a figuras centrales, aparte de muchas frases de "te lo dije" por parte de los opositores moderados hacia los más "radicales." (Quienes por cierto parecen olvidar el gran trabajo de los testigos de mesa y las comunidades defendiendo los votos de algunos militares, defensa de los votos que fue un postulado de la mal llamada "oposición radical".) La coordinación política se ha dado en un ambiente sano y la agenda de la Asamblea para el año que viene parece contar con la aprobación de todos los diputados del bloque opositor. La oposición ha sabido manejar la victoria, y de seguir con el buen trabajo es bastante posible que puedan recuperar la institucionalidad democrática del país.
  

¿Qué le depara entonces el futuro a Venezuela?

  La economía de Venezuela está en problemas muy serios ahora que el petróleo ha caído a 31$ por barril (con proyecciones a seguir cayendo.). Además de la contracción económica, también están las tasas de pobreza que no se veían desde antes de que Hugo Chávez asumiera el poder,  y para ponerle la cereza al pastel, para el 2016 se espera una inflación de más del 200 por ciento. Si el gobierno (tanto chavistas como opositores) logran ponerse  de acuerdo y desarrollan un plan sobre cómo abordar la crisis económica de forma realista, necesitarán el apoyo tanto de las instituciones financieras multilaterales tradicionales (Como El FMI) y las fuentes no tradicionales de financiación (como China). Fuente fotográfica: La Patilla. 

  Uno de los principales problemas de Venezuela es su dependencia casi exclusiva del petróleo, cuyo precio ha caído fuertemente y se espera que siga cayendo con igual fuerza en el 2016. La diversificación de la producción nacional sería clave para la recuperación de la economía venezolana ya que los precios mundiales del petróleo se encuentran en una baja constante, sin embargo esto no va a ser una tarea rápida ni sencilla en un país que se ha centrado casi exclusivamente en su producción de petróleo durante décadas. La oposición afirma que los problemas de Venezuela se han agravado aún más por la mala gestión gubernamental del chavismo y no carecen de razón, pues las exorbitantes cantidades de capital procedentes del "boom" petrolero que vivió Venezuela durante el comienzo del milenio pudieron haber sido usadas para diversificar finalmente nuestra economía. No obstante, la sustitución de personal en las empresas estatales, como el gigante petrolero PDVSA tomaría tiempo y es probable que la oposición encuentre mucha resistencia de parte del poder ejecutivo, un cambio difícil pero necesario que no se avizora a corto plazo. Tampoco podemos olvidar que muchos venezolanos votaron por la oposición debido a la escasez y a las colas interminables a las que tenemos que enfrentarnos todos los días simplemente para conseguir algunos productos básicos. He aquí el punto primordial del asunto, pues eliminar los controles de precios, que son unos de los culpables fundamentales de la escasez, podría hacer que esa masa de venezolanos pobres que votaron más en contra del chavismo que a favor de la oposición se rebele en contra de sus legisladores recién electos creando un clima de tensión política bastante peligroso en nuestro país. La tan necesaria reforma del control de cambio por un sistema más eficiente de bandas cambiarias es también poco probable que se haga de manera inmediata. En fin, a corto plazo, el recién electo poder legislativo controlado por la oposición podría impulsar la publicación de indicadores económicos precisos, que no han sido publicados desde el año pasado, para que así los venezolanos empecemos a comprender qué tan grave es realmente la situación económica de nuestro país y las clases populares apoyen (o al menos no rechacen de plano) las estrictas reformas económicas que deben hacerse en Venezuela.